Año nuevo, tabaco viejo

Llevo 4 días sin fumar. Lo dejé poco después de las uvas, cumpliendo una promesa que le había hecho a mis niños. Y lo dejé a lo bestia, sin pastillas, parches, libros ni hipnosis. De dos paquetes y medio a cero cigarrillos.

El primer día del año fue un infierno. Estuve contando los minutos, y cada minuto tuve 2 ó 3 fuertes deseos de encender un cigarrillo. Pero llegué a la noche y me acosté. Primer triunfo parcial.

El segundo día fue exactamente el mismo infierno. Cada minuto era más angustioso que el anterior, y menos que el siguiente. Al llegar la noche estaba enfermo de los nervios, pero me acosté y me dormí. Segundo triunfo.

Ayer fue terrible, pero menos. Al tercer día el asunto remite un poco: buena noticia para los que quieran intentarlo. Empecé con los chupa-chups, y en algún momento me descubrí dándole una calada al palito, pero por momentos se me iba de la mente. Empezaba la liberación. Hablé con mi socio, y descubrí que él también lo dejó en el mismo instante que yo. No me acordaba de que lo habíamos hablado, pero nos vino muy bien a los dos, como apoyo para seguir. Luego, por la tarde, llevé al niño a una fiesta de cumpleaños, y al comentarle al padre del homenajeado lo del tabaco me dijo que el también lo dejó un primero de enero, exactamente 4 años atrás, y también sin otra fuerza que la voluntad. Es curioso cómo se presentan las cosas para apoyarte cuando vas por el camino correcto.

Hoy, por fin, el día ha sido mucho menos agobiante. Sigue la ansiedad, pero es más esporádica; incluso he tenido una interesante reunión de la que ya hablaré mañana, en un café, casi hora y media, y no me he acordado del cigarrillo en ningún momento. Empiezo a liberarme: dicen que a la semana ya sólo te acuerdas unas cuantas veces al día.

Parece que la editorial va viento en popa. También hay ciertas posibilidades de que vuelva Robert de Inglaterra, y Marsh retome la composición nuevamente. Y se está preparando una especie de película que vamos a empezar a grabar a finales de mes, con motivo del nuevo taller, esta vez de mediometraje.

Así que el año se ha iniciado como siempre, sin un duro, pero con proyectos en el aire y sin humos.

Feliz 2.007.

3 Respuestas a “Año nuevo, tabaco viejo”

  1. novinha Dice:

    Enhorabuena :D

    Yo dejé de fumar el 15 de Diciembre. Entre otras cosas por pasar las navidades un poco mejor que el año pasado, que me pilló la “primera semana” de vacaciones y fue un infierno. El año pasado fracasé… y este año vuelvo a intentarlo con muchos más ánimos. Fumaba mucho y llevo 20 días, también sin ayudas. Cada día es un triunfo, una liberación… en los peores momentos de poco sirven los pensamientos positivos pero en general estoy tan contenta de dejarlo por fin :D Sueño cada noche que fumo y pienso “Oh no! he vuelto a caer! después de tanto esfuerzo! pero bueno, ya que estamos…”
    Un consejo, no te confíes. Tenemos mucho ganado pero aun no está conseguido del todo. Y a pesar de que es verdad que la primera semana es la más dura, no te desmoralices la segunda pues será más dura de lo que esperas. A partir de ahi el camino empieza allanarse de verdad….

    Suerte y Feliz año!

  2. admin Dice:

    Igualmente.

    Estas casualidades son las que me gusta ver que suceden. Es como si la naturaleza estuviera de acuerdo con lo que hacemos.

    Primero fue el ajedrez, y ahora lo del tabaco :)

    Parece una bobada, pero ahora, igual que me pasa con mi socio pero más interior, porque no nos vemos, el hecho de recaer es un poco más difícil:

    - jobar, ¿Novinha ahí firme y yo voy a fracasar?
    - jo, ¿santosrios ahí como un campeón y yo voy a volver a fumar este cigarrito absurdo?

    Feliz año y te reto a ver quién es el más débil (tonto) de los dos.

    El que aguante 30 años, gana.

  3. Orion Dice:

    Animarte a que sigas, yo llevo más de 9 años sin fumar y aunque es verdad que alguna vez tuve la tentación de encender un cigarro no lo hice. Feliz año

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