<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!-- generator="wordpress/2.0.3" -->
<rss version="2.0" 
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	>

<channel>
	<title>La noche de la iguana</title>
	<link>http://www.santosrios.com</link>
	<description>el último cuaderno</description>
	<pubDate>Fri, 13 Apr 2012 12:06:55 +0000</pubDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.0.3</generator>
	<language>en</language>
			<item>
		<title>donde ya no estás tú</title>
		<link>http://www.santosrios.com/?p=179</link>
		<comments>http://www.santosrios.com/?p=179#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 13 Apr 2012 12:06:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>oscar</dc:creator>
		
	<category>Poemas</category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.santosrios.com/?p=179</guid>
		<description><![CDATA[Y ahora solo es la nada
la espuma de los días que no queda en el vaso
el café que no llega
la mesa donde fumo
donde ya no estás tú
solo las horas donde paso y escribo
y ahora solo es el vientre
como herida de guerra
como dolor sin sueño
y ese es todo este tiempo
que se esconde y se escapa
donde ya [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Y ahora solo es la nada<br />
la espuma de los días que no queda en el vaso<br />
el café que no llega<br />
la mesa donde fumo<br />
donde ya no estás tú<br />
solo las horas donde paso y escribo</p>
<p>y ahora solo es el vientre<br />
como herida de guerra<br />
como dolor sin sueño</p>
<p>y ese es todo este tiempo<br />
que se esconde y se escapa<br />
donde ya no estás tú se amarilla de pronto<br />
se deshace de cáscaras<br />
se recubre de polvo como un túnel
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRSS>http://www.santosrios.com/?feed=rss2&amp;p=179</wfw:commentRSS>
		</item>
		<item>
		<title>Entre todos los minutos del tiempo</title>
		<link>http://www.santosrios.com/?p=178</link>
		<comments>http://www.santosrios.com/?p=178#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 07 Apr 2012 19:28:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>oscar</dc:creator>
		
	<category>El cuaderno</category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.santosrios.com/?p=178</guid>
		<description><![CDATA[No sé cómo explicar todas las cosas que me suceden últimamente. Ni siquiera sé cómo empezar a contarlas: la vida, y siempre ha sido así, va demasiado deprisa como para detenerse a escribirla.
Lo cierto es que tengo miedo: me he abandonado a mí mismo, a mi propia esencia de ser pensante, planificador, para dejarme llevar [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>No sé cómo explicar todas las cosas que me suceden últimamente. Ni siquiera sé cómo empezar a contarlas: la vida, y siempre ha sido así, va demasiado deprisa como para detenerse a escribirla.</p>
<p>Lo cierto es que tengo miedo: me he abandonado a mí mismo, a mi propia esencia de ser pensante, planificador, para dejarme llevar sin más, decir sí a todo, actuar solo cuando cada momento lo requiere, sin dudas ni pensamientos de futuro. Hoy es hoy, y el mañana no existe, porque por más que me empeñe no soy capaz de imaginar ese mañana, precisarlo, darle forma.</p>
<p>¿Hay algo imposible? Ahora ya lo dudo; de hecho estoy empezando a sentir que hasta lo más absurdo puede dejar de serlo cuando lo miramos de distinta manera, con estos otros ojos que parecen ajenos pero no lo son, aunque no los reconozca ni reconozca esta nueva forma de mirar que es la mía, aun siendo tan extraña.</p>
<p>Pero vamos a los hechos; volvamos a este bar en el que me tomo el tercer café del día, esperándote. ¿De verdad quiero que vengas? ¿De verdad mi mayor deseo es verte aparecer, aunque sea en el último minuto?. Lo cierto es que no lo sé, que quiero ambas cosas y no quiero ninguna: tengo tanta necesidad de ti como de pasar página y olvidarte. Me muero porque no vienes, pero no quiero que vengas. Quiero salir de aquí, pero no sé cómo.</p>
<p>Comprender. Entender. Ese es todo mi destino. Puedo rebelarme, escribirte mi última carta de amor como anoche, aun sabiendo que al hacerlo ya sí que será definitivamente la última. Comprender y entender, aunque el corazón sepa que él también quiere ser comprendido. Comprender frente a la incomprensión. Entrega frente a quienes no saben o no pueden entregar. Llegar siempre hasta un poco más allá, donde sabes que está la soledad pero también están los otros.</p>
<p>Seguir buscando.</p>
<p>Tal vez no sea justo, pero ya no entiendo de justicia cuando todo es confuso, cuando todo es un sí y un no, cuando deseo tan desesperadamente verte aparecer pero no quiero que vengas.</p>
<p>Abrí definitivamente el corazón y ahora no hay sitio para nada, ni siquiera para encontrar sentido.</p>
<p>Ahora las cosas se limitan a suceder, y yo simplemente sucedo con ellas, como un árbol en el paisaje, una gota en la lluvia, un minuto más entre todos los minutos del tiempo.
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRSS>http://www.santosrios.com/?feed=rss2&amp;p=178</wfw:commentRSS>
		</item>
		<item>
		<title>El silencio</title>
		<link>http://www.santosrios.com/?p=177</link>
		<comments>http://www.santosrios.com/?p=177#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 02 Apr 2012 10:30:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>oscar</dc:creator>
		
	<category>El cuaderno</category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.santosrios.com/?p=177</guid>
		<description><![CDATA[Yo solo entiendo 2 cosas. La primera es el sí, el empecemos en cualquiera de los capítulos que quieras, incluso en un prefacio breve antes del prólogo. Allá desde donde te sientas cómoda para mirar las cosas. La segunda es el no, pasar la página, olvidar una causa perdida que ha dejado de tener sentido.
Ella, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Yo solo entiendo 2 cosas. La primera es el <em>sí</em>, el empecemos en cualquiera de los capítulos que quieras, incluso en un prefacio breve antes del prólogo. Allá desde donde te sientas cómoda para mirar las cosas. La segunda es el <em>no</em>, pasar la página, olvidar una causa perdida que ha dejado de tener sentido.</p>
<p>Ella, sin embargo, solo entiende una: el <em>no sé</em>, el no entiendo muy bien nada de nada, el miedo, y la curiosidad, y la sorpresa. Tal vez incluso un <em>no</em> tan evidente del que nacen entonces todas las dudas.</p>
<p>Así, ella no necesita optar por el silencio: viene directamente, y ese silencio que no es un<em> sí </em>ni un <em>no</em> es el ajeno, el que me divide irremediablemente en una espera que acaba siendo demasiado pesada de llevar, y que me conduce al <em>no</em> para huir del corazón tan saturado de emociones. Así ha sido hasta ahora, y cuando la mente recoge los pedazos acaba siendo imposible negarle la razón: esto no es un juego sin más, porque entran demasiados sentimientos. Igual que el compañero entiende y acepta ese <em>no sé</em>, a pesar de todo el dolor que genera, la compañera debe entender ese dolor y no olvidarlo, y comprender que silencio e indefinición no son la misma cosa, porque el silencio es sólo más angustia, mientras que la indefinición puede ser explicada para calmar ese dolor: al menos contar qué sientes, qué piensas, qué te parece todo esto, sea lo que sea.</p>
<p>Por eso últimamente he venido comprendiendo que el solo silencio es una forma de decirte que ella no ha pensado en ti, sino solo en sí misma, en su <em>no sé</em> que parece que no puede explicarse, en la comodidad de no hacer nada. No existo yo como el hombre al que han invadido sentimientos, que ya ha echado a andar, que ha venido intentando, sino solamente una circunstancia de su vida ante la que no sabe cómo actuar y, por tanto, no actúa. No existo yo, sino únicamente lo que genero en ella.</p>
<p>Así, el cerebro dice la verdad cuando el corazón se para y deja de enturbiarlo todo, cuando casi se desvanece la esperanza de que esto solo sea un error que esconde a una compañera verdaderamente detrás de ti como detrás quieres estar tú de ella. Ya nada vale: son nuestras obras las que hablan por nosotros, no lo que pueda ser, tal vez, quizá que el corazón se repite cada vez menos veces.</p>
<p>Ella ha elegido el silencio, como siempre antes, pero estoy convencido de que encontraré al fin a quien no lo haga. Tal vez incluso pensaba en mí, en no hacerme daño, y por eso nunca llegó a contestarme, pero ese no saber nada me ha dado tanto dolor que es imposible seguir como hasta ahora.</p>
<p>El corazón perdona, pero la mente sabe muy bien que la compañera que espero nunca me daría únicamente el silencio, sino que trataría de saber más sobre ese dolor y la forma de aliviarlo si estuviera en su mano, aunque nunca llegáramos a estar juntos.</p>
<p>Es hora de pasar la página, amor, para seguir buscando.
</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRSS>http://www.santosrios.com/?feed=rss2&amp;p=177</wfw:commentRSS>
		</item>
	</channel>
</rss>

